La inversión en la primera infancia en San Cristóbal es una decisión de alta rentabilidad social. Atender las necesidades de salud y nutrición en los primeros mil días de vida es la estrategia más efectiva para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza y asegurar una fuerza laboral futura competitiva.

La inauguración del centro CAIPI Canastica por el presidente Luis Abinader refuerza la red de protección social en una zona de alta densidad trabajadora. Este centro no solo garantiza el desarrollo cognitivo de los niños, sino que actúa como un facilitador económico para las familias, permitiendo que los padres se integren plenamente al mercado laboral. Además, subraya la política de descentralización de los servicios públicos, llevando la presencia del Estado a los sectores que históricamente han estado al margen del bienestar.

No obstante, estos esfuerzos de construcción de tejido social a menudo se ven amenazados por la fragilidad de la infraestructura habitacional en las zonas más vulnerables de la metrópoli.

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Los hechos sin rodeos